Los cambios provocados por la COVID-19 que obligan a las industrias a acelerar la implementación de la analítica predictiva.

La pandemia por COVID-19 ha alterado drásticamente nuestros hábitos de vida y con ello hemos visto modificadas las preferencias, compras y demandas de los consumidores a todas las escalas.

En este contexto, encontramos dos sectores que se han visto especialmente afectados por estos cambios y que han presenciado una alteración sin precedentes recientes en la demanda de sus productos: el sector industrial de productos alimenticios y aquel de manufacturación de productos químicos.

El largo confinamiento domiciliario que vivimos desde marzo de 2020 y en adelante, provocó que la demanda alimentaria se estancara en relación a los comercios y creciera en las casas. Esto se certifica con datos como la subida del consumo de harina en casi un 200% en el mes de abril o que el 37% de los consumidores españoles declararan comer más que antes del Estado de Alarma.

A la par, el uso de productos químicos higiénicos y desinfectantes se ha convertido en el arma más útil contra el SARS-CoV-2. Por ello, hemos presenciado asimismo compras masivas de estos productos, tanto a nivel industrial para su empleo en empresas e instituciones, como a nivel de usuario, hasta alcanzar un aumento de su venta en supermercados de más del 100%.

Estas experiencias se han vivido durante la primera y la actual segunda ola de la pandemia y podemos esperar que este tipo de desajustes en la demanda y en la cadena productiva sucedan de nuevo. Para poder afrontarlos, las empresas del sector de la producción industrial química y alimentaria cuentan con una gran aliada: la analítica predictiva.

Al implementar servicios y técnicas de analítica avanzada en una industria, se emplean modelos de medición y predictivos que prevén múltiples escenarios para los pronósticos estimados de demanda. Es decir, se realiza el estudio de Demand Analytics sobre datos basados en diversas expectativas de recuperación, promociones, rebajas, etc. y a través de este, se generan modelos que permiten comprender el mercado de actuación de un negocio.

Con esta información de valor se obtiene una amplia visión del negocio, que capacita a la fábrica para tomar las mejores decisiones sobre su estrategia productiva. De esta forma se minimizan los riesgos, se reducen los costes y se asegura la productividad.

¿Quieres saber cómo utilizar la analítica predictiva para anticiparte a diferentes escenarios posibles y poder tomar siempre las mejores decisiones? ¡Escríbenos!

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